Ser padres

Ser padresEn primer lugar, aunque existan diferentes tipos de familias, en este artículo voy a tener presente ser padres con la triada más clásica padre-madre-hijo y nombraré hijo independientemente del sexo del bebé.

La llegada de un hijo

La llegada de un hijo marca un momento crucial en la vida de una familia.

En segundo lugar, con este acontecimiento, dirigimos nuestra atención hacia la gestación para entender el desarrollo del feto y los cambios que experimenta la mujer.

Adicionalmente, sabemos que durante el embarazo, la madre experimenta emociones intensas que pueden influir tanto positiva como negativamente en el feto.

No obstante, estas emociones pueden ser afrontadas de manera positiva si ambos progenitores se sumergen en la complicidad del momento, priorizando el bienestar del nuevo integrante de la familia y preparándose para la vida como padres.

En ocasiones, raras veces indagamos en los sentimientos del padre; inconscientemente, se puede sentir excluido o él mismo se aparta del binomio madre-hijo que se establece más allá de los 9 meses de embarazo.

Necesidades del niño para crecer desde el embarazo hasta los 6 meses de vida

Relación binomio madre-hijo

El bebé solo puede existir si forma parte de una relación. Al principio, el bebé y sus cuidadores están muy unidos, pero con el tiempo se separan gradualmente. Es crucial que el bebé sienta la total fascinación de su madre para su desarrollo adecuado.

Según Bergman, neuro pediatra y director de la maternidad del hospital de Mowbray en 2014, el contacto piel con piel tiene varios beneficios. Por ejemplo, se traduce en ciclos normales de sueño y un estado de calma en el sistema nervioso autónomo. Además, el contacto precoz activa en la madre el hipotálamo para amamantar y la amígdala para reestablecer el equilibrio emocional y centrar la atención plena en el bebé. Asimismo, los sistemas dopaminérgicos de recompensa se unen a los oxitócicos de la felicidad y el bienestar para disfrutar plenamente de este momento único y emotivo de sentirse “piel con piel” con el bebé.

Relación binomio madre-padre como pareja

Es importante atender los desacuerdos o las diferencias que surgen en el día a día de la relación. Si no es posible abordarlos inmediatamente, al menos no dejar pasar mucho tiempo. Algunas personas creen que las relaciones se construyen solas, haciendo a un lado las dificultades con la esperanza de que se resuelvan solas o ya no molesten en un futuro. La realidad es que una buena relación, una relación de pareja sana, requiere trabajo y ser atendida regularmente.

Relación binomio padre-hijo

El padre tiene un papel fundamental en la construcción de la identidad de los hijos. Por una parte, su presencia favorece el vínculo de apego. Por otra parte, este vínculo se fortalece cuando el padre asume responsabilidades como mudarlo y darle de comer. Hacer presencia frente al hijo es crucial para que la madre no sea la única figura presente en todo el proceso de crianza.

El rol de ambos padres es fundamental

Por último, el rol de ambos padres es fundamental. Aunque el primer vínculo fuerte de fusión y apego, tanto de la gestación, nacimiento, o adopción, es el lazo materno, el progenitor que está presente y participa activamente en la crianza, genera mayor autoestima y seguridad en el hijo. Los niños que desarrollan una relación sana con ambos padres, con el paso del tiempo muestran mayor autoestima y seguridad. En este contexto, Daniel Holloway puntualiza que “cada etapa de la vida del niño es una oportunidad para vivenciar sus sueños, miedos y alegrías, además de ayudarlo a que pueda elaborarlos y darles un asidero en la realidad”.

Fundamental para el desarrollo del bebé

Triada madre-hijo-padre

Por otro lado, el papel del padre se ha revalorizado notablemente, ya que estudios han demostrado que su presencia durante el parto y su vinculación posterior promueven la relación con el bebé. Además, estos efectos positivos persisten durante los primeros meses. Asimismo, la madre también se beneficia de su presencia, puesto que el padre puede contribuir a mantener el equilibrio emocional de la familia. No obstante, aunque su corazón late más fuerte al mirar a su pequeño, el padre puede brindar un enorme abrazo de amor para sostener a la “parejita mamá-bebé”. Finalmente, disfrutar juntos de estos momentos emotivos ayuda a escribir la historia emocional de su hijo.

Ser padres es un viaje emocionante y desafiante

Ser padres es un viaje emocionante y desafiante, que comienza incluso antes del nacimiento. Es un compromiso de amor, cuidado y responsabilidad que transforma vidas y fortalece la unión familiar.

 

Edo Òptics WhatsApp
WhatsApp